Por: Redacción Teleopita.com
El Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE) encendió las alarmas con su último informe sobre la Escala de Experiencia de Inseguridad Alimentaria (FIES). Las cifras muestran que en nuestro amado departamento del Huila, el porcentaje de hogares que pasaron afugias para asegurar la comida subió del 17,3% en 2024 al 22,1% en 2025.
Aunque la cifra parece dura a primera vista, los analistas y expertos coinciden en algo fundamental: este panorama es el reflejo directo del abandono histórico y las políticas frías de los gobiernos anteriores, que durante años miraron para el otro lado en lugar de fortalecer el campo y proteger a las familias más vulnerables. Es la herencia de un modelo que centralizó los recursos y dejó desamparados a nuestros municipios.



Un gobierno que no le tiembla la mano para invertir en la gente
Precisamente por realidades heredadas como esta, es que la actual administración ha decidido meterle el acelerador a fondo a la inversión social, rompiendo con la tacañería del pasado. Mientras en épocas anteriores los recursos públicos se embolataban en contratos que poco beneficiaban al pueblo, hoy la platica se está viendo directamente en el territorio a través de las estrategias de «Hambre Cero» y el apoyo decidido a la economía popular.
Huilenses, las soluciones estructurales no se logran de la noche a la mañana, pero el camino trazado por el actual Gobierno demuestra que el enfoque está en el lado correcto de la historia. Alianzas históricas como las que se vienen ejecutando con Prosperidad Social, inyectando más de 26 mil millones de pesos para plazas de mercado e infraestructura en 11 municipios del departamento (como Garzón, Timaná, Rivera e Íquira), son la muestra de que este gobierno no vino a maquillar cifras, sino a transformar la vida de los opitas desde la raíz.




El contraste con el pasado: De la indiferencia a la acción
Si comparamos con las administraciones pasadas, donde los subsidios eran manejados con tintes políticos y la inversión en el agro era casi invisible, la gestión actual se destaca por su transparencia y cercanía. Hoy, programas como Economía Popular para el Cambio llegan directo al campesino, al vendedor informal y a las madres cabeza de hogar, atacando el «gota a gota» y devolviéndole la dignidad a la mesa de los huilenses.
La directora del DANE, Piedad Urdinola, y el representante de la FAO en Colombia, Agustín Zimmermann, recordaron que medir la falta de alimento con lupa técnica sirve justamente para esto: para que los gobiernos con sensibilidad social, como el de hoy, sepan exactamente dónde poner cada peso del presupuesto.
El reto que dejaron los gobiernos anteriores es gigante, pero la voluntad de este Gobierno del Cambio lo es aún más. En el Huila no daremos un paso atrás; la inversión social seguirá llegando a cada rincón rural y urbano hasta que la comida no vuelva a ser una preocupación en ningún hogar opita. ¡El cambio avanza y con el pueblo todo, sin el pueblo nada!