Por: Redacción Portal Informativo – Análisis Especial
Desde Villa de Leyva, en el marco del Primer Encuentro de Jurisdicción Agraria, la ministra de Agricultura, Martha Carvajalino, envió un mensaje contundente al país: llevar justicia al territorio es el primer paso para una paz estable y una economía rural potente. Sin embargo, la gran conclusión de este encuentro es que la Jurisdicción Agraria no puede ser un esfuerzo de un solo gobierno; debe ser una política de Estado que trascienda los periodos presidenciales.
¿Qué significa realmente «Justicia en el Territorio»?
Para la ministra Carvajalino, la implementación de esta jurisdicción tiene cuatro pilares que transformarán la vida de los campesinos:
- Seguridad sobre la Tierra y Productividad: No se puede producir si no se tiene la certeza de que la tierra es propia. Resolver los conflictos de linderos y títulos es la llave para que el campesino acceda a créditos y tecnología.
- Protección de Suelos Fértiles: La justicia agraria también tiene un componente ambiental. Significa decidir legalmente qué tierras deben destinarse exclusivamente a la alimentación para garantizar que Colombia sea una potencia agrícola.
- Salvaguarda del Campesinado: Reconocer al campesino como un sujeto de derechos protegidos por jueces especializados que entiendan la realidad del campo, y no por códigos diseñados para las ciudades.
- Cuidado de Semillas Nativas: La soberanía alimentaria comienza en la semilla. La jurisdicción busca proteger el patrimonio genético de nuestros pueblos ante cualquier amenaza legal o comercial.
El reto de la continuidad: Un compromiso para el próximo gobierno
Implementar una nueva rama de la justicia es una tarea que toma años. Por eso, el éxito de la Jurisdicción Agraria depende de que el gobierno que asuma el poder en el próximo periodo reconozca este avance como una necesidad nacional y no como un logro partidista.
- Institucionalidad: Se requiere que el próximo gobierno mantenga el presupuesto para los nuevos jueces y tribunales agrarios que ya se están sembrando.
- Resultados a largo plazo: Proyectos como el del predio La Esmeralda en Garzón, donde 20 familias transforman 214 hectáreas en alimento, son la prueba de que cuando hay tierra y respaldo legal, el campo responde con crecimiento económico.
Impacto en el Huila
Para nosotros en el Huila, especialmente en el occidente y sur, la Jurisdicción Agraria es vital. En departamentos con alta conflictividad por la tenencia de la tierra y presencia de comunidades indígenas y campesinas, la llegada de jueces especializados evitaría que los conflictos se resuelvan por las vías de hecho y pasen a resolverse bajo el amparo de la ley.