PALERMO | Bajo la consigna «¡Yo no pago, yo denuncio!», el Grupo GAULA y la Policía Comunitaria se tomaron las calles y sectores estratégicos del municipio de Palermo para fortalecer el escudo de protección ciudadana. Ante la aparición de nuevas modalidades de engaño, las autoridades han decidido llevar la prevención directamente a quienes mueven la economía local: comerciantes, transportadores y el sector minero-energético.
Esta jornada de sensibilización no solo busca informar, sino empoderar al ciudadano para que el miedo no sea el que dicte las reglas en el territorio.
Estrategias de Autoprotección: Conocer para no caer
Durante la actividad, los uniformados explicaron detalladamente cómo operan las estructuras criminales hoy en día. No se trata solo de llamadas amenazantes; los delincuentes utilizan ingeniería social para obtener información de sus víctimas.
- Recomendación Clave: No acceder bajo ninguna circunstancia a exigencias económicas iniciales, por pequeñas que parezcan.
- Sector Minero y Transporte: Se brindaron pautas específicas para estos gremios, que suelen ser blanco de presiones por su movilidad en zonas rurales.



La denuncia: El arma más efectiva
El coronel Héctor Jairo Betancourt Rojas fue enfático en que la articulación con la comunidad es la pieza que completa el rompecabezas de la seguridad. «La información que los ciudadanos suministran es fundamental para combatir estos delitos. No cedan ante las exigencias y confíen en sus autoridades», señaló el oficial.
Para ello, se recordó que la Línea 165 del GAULA está disponible las 24 horas del día. Es un canal:
- Seguro: Protege la identidad del denunciante.
- Efectivo: Activa de inmediato unidades de inteligencia.
- Gratuito: Accesible desde cualquier teléfono móvil o fijo.
Palermo unido por la libertad
Estas actividades preventivas se suman a los esfuerzos departamentales por mantener el orden público y proteger la soberanía económica de los municipios. La invitación de la Policía Nacional es clara: la seguridad es un compromiso de todos, y el primer paso para derrotar a la extorsión es romper el silencio.