BOGOTÁ | En un paso trascendental para la búsqueda de la verdad y la reparación en el país, la Sociedad de Activos Especiales (SAE) realizó la entrega definitiva de un inmueble de alto valor a Medicina Legal – Colombia. Bajo la «Política de Activos para la Memoria Histórica», este espacio dejará de ser un símbolo del pasado oscuro para convertirse en un centro científico de vanguardia dedicado a la identificación de personas desaparecidas en el marco del conflicto armado.
Este nuevo laboratorio forense no es solo una mejora en infraestructura; es una respuesta institucional a la deuda histórica que el Estado tiene con las víctimas y sus familiares, quienes por décadas han esperado una respuesta sobre el paradero de sus seres queridos.

Ciencia al servicio de la Verdad
El laboratorio permitirá fortalecer las capacidades técnicas de Medicina Legal en áreas críticas como:
- Identificación Humana: Aplicación de tecnologías avanzadas en ADN y osteología forense.
- Análisis de Restos: Procesamiento de hallazgos realizados en fosas comunes y zonas de intervención especial.
- Reconstrucción de Historias: Cruce de información técnica con los relatos de los familiares para lograr una identificación plena y digna.
Activos con propósito social
La estrategia de la SAE bajo el lema #ConDignidadCumplimos busca que los bienes incautados a la delincuencia se transformen en herramientas de paz. Al entregar este inmueble a Medicina Legal, se asegura que el patrimonio público sea utilizado para cumplir uno de los objetivos más sagrados de la transición: devolverle la identidad a quienes el conflicto intentó borrar.
Un alivio para las familias
Para las organizaciones de víctimas, este avance significa agilizar los tiempos de espera. La creación de laboratorios especializados en territorio permite que los procesos de identificación no se centralicen excesivamente, facilitando el acceso de las familias a los resultados y permitiendo ceremonias de entrega digna que ayuden a cerrar los ciclos de duelo.
«Este lugar será clave para avanzar en el reconocimiento de víctimas y en la reconstrucción de sus historias. Es convertir el patrimonio en dignidad».

