Por: Luis Hernando Pinto – Especial para el Portal Informativo y Canal TV3 La Plata
Nos sumergimos en un diálogo profundo con Víctor Tintinago Waira, caminante de los pueblos milenarios y una de las voces más lúcidas de los procesos organizativos en Colombia. En un momento donde la política electoral parece reducirlo todo a nombres y encuestas, Tintinago nos invita a volver la mirada al territorio y a la dignidad de quienes han defendido la vida por generaciones.
La política más allá de la «foto»
Para Víctor, el reconocimiento de los pueblos indígenas y los sectores sociales no puede seguir siendo un asunto de marketing electoral. «Se nos invita a las fotografías y a las palabras bonitas, pero cuando llega el momento de reconocer la fuerza de las comunidades, aparecen las dudas sobre si somos ‘viables’ en la política nacional», afirma. Según el líder, la verdadera viabilidad no se mide en los círculos de las grandes ciudades, sino en el trabajo colectivo y en el consejo de los mayores espirituales.

Caminar la palabra: un legado de resistencia
La conversación transitó por la historia de resistencia de los pueblos milenarios, una memoria sostenida por abuelos y abuelas que enseñaron que el territorio es un lugar sagrado. Tintinago enfatiza que esta lucha no es aislada; es una trenza que se entrelaza con las comunidades afrodescendientes, campesinas y sectores históricamente excluidos.
«El camino que nos han legado los mayores nos orienta hacia otra forma de entender la política: una que se expresa en sentir, pensar y actuar como una sola palabra», explica Víctor, haciendo un llamado a abandonar las relaciones de subordinación frente a quienes históricamente han marginado a los pueblos.
Aida Quilcué: El símbolo de una fuerza colectiva
Uno de los puntos más destacados de la entrevista fue el análisis sobre el liderazgo de la mayora Aida Quilcué. Para Tintinago, su presencia en el escenario nacional como referente y fórmula presidencial simboliza el reconocimiento de muchas luchas que durante siglos no han tenido voz. «Apoyar ese caminar no significa seguir lógicas tradicionales de poder, sino abrir un espacio para que la palabra de los territorios tenga un lugar real en la construcción de país».
Un llamado a la unidad nacional
Finalmente, Víctor Tintinago Waira hizo un llamado sincero a la unidad de todos los sectores: trabajadores, juventudes, mujeres, campesinos y pueblos étnicos. La tesis es clara: la transformación real de Colombia no vendrá de las disputas de la política tradicional, sino de la capacidad de tejer un camino común basado en el respeto por la vida y la dignidad.

Desde La Plata, Huila, seguimos abriendo estos espacios de diálogo que nos permiten entender que, más allá de las noticias del día, hay procesos profundos que están sembrando el cambio que nos merecemos.
