NEIVA | Ante el preocupante repunte de la violencia en lo que va del 2026, el gobernador Rodrigo Villalba Mosquera lideró un Consejo Departamental de Seguridad extraordinario. El objetivo es claro: frenar la racha de asesinatos y evitar que los grupos armados «metan la mano» en las elecciones de las Juntas de Acción Comunal (JAC) del próximo 26 de abril.
El mandatario fue tajante: “No queremos más homicidios en el departamento del Huila”. Para ello, se ha diseñado una hoja de ruta que busca sacar de las calles a los responsables materiales e intelectuales de estos hechos.

📉 Radiografía de la Ofensiva de Seguridad
Para recuperar la tranquilidad, la Fuerza Pública y la Fiscalía activaron cuatro ejes de acción inmediata:
- Cacería de «Los Más Buscados»: En Neiva ya cayó uno de los seis delincuentes más peligrosos del cartel oficial. Siguen las recompensas para capturar a los cinco restantes.
- Intervención en Comunas: Foco especial en 4 de las 10 comunas de Neiva con mayor índice de criminalidad.
- Control de Corredores Terciarios: El Ejército y la Policía blindarán las vías veredales, donde se han detectado movimientos de estructuras criminales.
- Refuerzos Regionales: Algeciras, Campoalegre y Pitalito tendrán un incremento de uniformados para contener la ola de sicariato.



🗳️ EL RETO: Elecciones comunales bajo amenaza
El otro gran incendio que intenta apagar la Gobernación es el constreñimiento electoral. La Defensoría del Pueblo emitió la Alerta Temprana 009 de 2026, advirtiendo que grupos armados están presionando a líderes en municipios como Algeciras y Campoalegre para influir en quiénes serán los próximos presidentes de las JAC.
El plan de blindaje comunal incluye:
- Acompañamiento permanente de la Fuerza Pública en las jornadas de votación del 26 de abril.
- Canales de denuncia protegidos para líderes que estén siendo amenazados.
- Monitoreo minuto a minuto para evitar que los ilegales decidan el rumbo de las comunidades.
💡 ANÁLISIS DE TELEOPITA: La democracia de base está en juego
Las Juntas de Acción Comunal son la base de la sociedad. Si el crimen organizado logra capturar estas juntas, el Estado pierde el control del territorio. El gobernador Villalba sabe que no basta con capturar sicarios; hay que proteger al líder comunal que hoy tiene un fusil apuntándole para que no se postule o para que apoye a ciertos candidatos. La salida de la FUDRA, mencionada en noticias anteriores, hace que este reto sea doblemente difícil para nuestra Policía y Ejército.