Teleopita (T): Ha estado usted en terreno recientemente en el norte del Huila. Cuéntenos, ¿qué pasó exactamente en Baraya y por qué es un hito para esas familias?
Lester Fabian Garrido (L): Fue un momento emocionante. Entregamos aproximadamente 41 títulos de propiedad debidamente registrados a familias campesinas barayunas. No fue solo entregar un papel; fue culminar un proceso técnico riguroso que empezó en 2024. Hicimos levantamiento topográfico, parcelación, amojonamiento y el estacado de predios para que cada familia sepa, metro a metro, cuál es su tierra. Son cerca de 100 hectáreas adjudicadas que ahora tienen seguridad jurídica. Esto los medios tradicionales no lo dicen porque es un resultado tangible del Gobierno Petro que no encaja en su narrativa.

T: Hablando de otros municipios, se menciona una entrega importante a la ANUC en Tesalia y a firmantes de paz. ¿Cómo se están distribuyendo estas tierras?
L: Así es. En Tesalia entregamos alrededor de 120 hectáreas a la Asociación Nacional de Usuarios Campesinos (ANUC), un proceso histórico de lucha rural. En Tello y Baraya entregamos predios a firmantes de paz; uno de ellos de más de 300 hectáreas para una organización que ya venía trabajando y necesitaba expandirse. También avanzamos en formalización en La Argentina, Palermo y San Agustín. Estamos hablando de latifundios fértiles, algunos incluso con cultivos establecidos, que ahora pasan a manos trabajadoras.
T: Un proceso de esta magnitud debe generar mucha expectativa y, a veces, roces entre las comunidades. ¿Cómo manejan la alta conflictividad por el acceso a la tierra?
L: Es verdad, la conflictividad es alta porque todas las organizaciones quieren participar y la necesidad es histórica. Pero hay que ser claros: la Reforma Agraria es un programa progresivo y costoso. Es imposible atender a todos a la vez. Este gobierno ha fortalecido la institución, pero necesitamos que los gobiernos entrantes den continuidad a esta apuesta. Todo el mundo habla de campesinos en campaña, pero al llegar al poder se les olvida; este gobierno ha sido la excepción con una inversión histórica.
T: ¿Cuál es el balance general de lo que se ha logrado en el Huila hasta hoy y qué falta?
L: El balance es positivo pero retador: más de 12.000 hectáreas entregadas. Se ha hecho muchísimo más en tres años y medio que en décadas anteriores. Falta demasiado, claro, porque la deuda con el campo es inmensa, pero estamos dignificando a quienes llevan la comida a la mesa. La meta es que estas tierras, con el apoyo de proyectos productivos de la mano de la misma ANT y otras instituciones, cambien la dinámica económica del Huila para siempre.
Análisis de Teleopita: La Reforma Agraria en el Huila dejó de ser un discurso de balcón para convertirse en linderos, estacas y títulos registrados. La entrega en Baraya y Tesalia demuestra que el campesinado está recuperando su lugar en la historia. El reto ahora es la productividad: que esas 12.000 hectáreas se conviertan en progreso real y no solo en un cambio de dueño. ¡El campo opita despierta!
