SAN LUIS / GUAMO (TOLIMA) | Lo que durante décadas fueron centros de operaciones del horror, hoy se transforman en surcos de esperanza. El Gobierno Nacional ha oficializado la entrega de más de 620 hectáreas de tierra en los municipios de San Luis y Guamo, Tolima, las cuales pasan de manos de la ilegalidad directamente a familias campesinas para el fortalecimiento de la seguridad alimentaria.
El oscuro pasado de los predios
Se trata de las haciendas El Guamal, El Paraíso y El Jardín, territorios que históricamente fueron controlados por el Bloque Tolima de las AUC, bajo el mando del temido alias “Juancho”.
Según los registros históricos y judiciales:
- Estos terrenos fueron usados para el control armado del territorio y el despliegue de violencia en el centro del país.
- Durante años, estos predios fueron objeto de despojo y negocios ilegales, lucrando a actores armados con tierras que debían ser destinadas a la reparación de las víctimas.
Soberanía alimentaria y justicia social
Con esta entrega, los predios salen del inventario de la ilegalidad para integrarse formalmente a la Reforma Agraria. El cambio de uso es radical:
- Producción Campesina: Las tierras serán entregadas a campesinos y campesinas de la región para ser trabajadas.
- Seguridad Alimentaria: Se busca que estas hectáreas se conviertan en despensas agrícolas que beneficien no solo a quienes las habitan, sino al mercado local.
- Reparación Histórica: La entrega simboliza la recuperación estatal de zonas que fueron vedadas para la institucionalidad durante el auge paramilitar.
Fuentes de referencia oficiales:
- Agencia Nacional de Tierras (ANT): Entidad encargada de la titulación y adjudicación de estos predios dentro del programa de Reforma Agraria.
- Sociedad de Activos Especiales (SAE): Organismo que administra los bienes incautados a la delincuencia y que coordinó la transferencia de estos activos para fines sociales.
- Unidad para las Víctimas: Fuente de los registros sobre el despojo masivo ocurrido en el corredor San Luis – Guamo durante el accionar del Bloque Tolima.
Análisis de Teleopita: No es coincidencia que estos predios se entreguen en el corazón del Tolima, una zona que sufrió como pocas el rigor del conflicto. Que 620 hectáreas dejen de ser «negocios ilegales» para convertirse en parcelas productivas es un paso hacia la paz territorial. El reto ahora es que el Ministerio de Agricultura acompañe a estos nuevos propietarios con créditos y asistencia técnica para que el sueño de la tierra propia no se quede solo en el papel.