Agrado, Huila | 8 de febrero de 2026 — Lo que debía ser un gesto de amor y apoyo para su pareja terminó convirtiéndose en un pasaje directo a la cárcel para una mujer en el municipio de Agrado. En un hecho insólito que dejó boquiabiertos a los uniformados, la mujer fue capturada en flagrancia cuando intentaba ingresar dosis de estupefacientes camufladas en el interior de unos panes tradicionales.
🥖 La «encomienda» que olía sospechoso
La mujer llegó a la estación de Policía de Agrado con una bolsa de panes recién comprados en una panadería local, destinados a su esposo, quien se encuentra recluido por el delito de hurto. Sin embargo, lo que parecía una merienda inocente despertó la astucia de los agentes de turno.
Durante la requisa de rutina, el olfato entrenado de los policías detectó el aroma característico de la marihuana emanando de la bolsa de pan. Al verse descubierta, la mujer intentó una maniobra desesperada para evitar la inspección: se opuso a que partieran el pan, argumentando que «no quería que su esposo los recibiera rotos».
👮♂️ Pericia policial vs. Creatividad delictiva
Haciendo caso omiso a la excusa, los uniformados procedieron a verificar el producto. Al abrir los panes —que según la mujer le habían costado apenas 300 pesos cada uno— se encontraron con la sorpresa: en su interior no había queso ni bocadillo, sino varias dosis de marihuana cuidadosamente escondidas.
Toda la escena quedó registrada en video por los agentes, dejando evidencia clara de cómo se intentó vulnerar la seguridad del recinto policial utilizando alimentos básicos.
⚖️ De la panadería a la Fiscalía
El coronel Javier Alberto Duarte Reyes, comandante del departamento de Policía Huila, destacó la malicia indígena y el profesionalismo de sus hombres:
«La mujer fue capturada de inmediato y dejada a disposición de la autoridad competente por el delito de tráfico de estupefacientes. No permitiremos que estos lugares sean centros de consumo ni de ilegalidad».
Ahora, la mujer no solo tendrá que preocuparse por la situación jurídica de su esposo, sino por la suya propia, tras ser víctima de su propio invento.