Teleopita.com | Redacción Judicial
¿Se imagina usted, opita, pasar 20 años esperando a que su ser querido aparezca? Pues el drama de las víctimas de desaparición forzada acaba de tomar un giro que ratifica la tenacidad de las familias buscadoras, a pesar de las décadas de indiferencia.
En un hecho que conmueve al país y le da la razón a las familias que por años fueron llamadas «locas» o «exageradas», los trabajos de excavación en La Escombrera, un gigantesco depósito de material de construcción en la Comuna 13 de Medellín, han revelado una verdad escalofriante.
Según datos de la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) y la Unidad de Búsqueda de Personas Dadas por Desaparecidas (UBPD), hasta la fecha se han recuperado las estructuras óseas de al menos siete víctimas de desaparición forzada, lo que ratifica la condición de este lugar como una fosa común.
La verdad que se ocultó por más de 20 años
La JEP, entidad encargada de la justicia transicional, ha confirmado que estos hallazgos validan las denuncias que las organizaciones de víctimas, especialmente el colectivo «Mujeres Caminando por la Verdad», hicieron durante más de dos décadas sobre los crímenes ocurridos en esta zona, principalmente en el marco de la Operación Orión de 2002.
«Es que esa emoción que yo siento es como increíble, porque yo decía: pasaron por encima de muchas negativas de administraciones locales y de la Fiscalía General de la Nación. Esos cuerpos que afloraron después de 22 años de espera confirman que el crimen fue verdad y no un delirio de mujeres angustiadas», se escucha en testimonios de las buscadoras.
Las Cifras del Dolor:
- 7 Cuerpos: Es la cifra de estructuras óseas halladas hasta ahora en el polígono priorizado por la JEP.
- 502 Desaparecidos: Es el universo provisional de personas dadas por desaparecidas solo en la Comuna 13 de Medellín, según registros de la UBPD.
- Más de 350: Es el número de víctimas que se estima podrían estar sepultadas en La Escombrera, según versiones de exparamilitares.
El Huila y la búsqueda de la verdad
Aunque estos hallazgos ocurren lejos del Macizo Colombiano, el dolor de la desaparición forzada es una cicatriz compartida en el Huila, donde cientos de familias opitas también buscan a sus seres queridos. La lucha de las madres de La Escombrera es un espejo de la tenacidad que deben mantener las organizaciones de víctimas en nuestro departamento para que la verdad y la justicia se abran paso.
La historia de esta búsqueda incansable ha sido plasmada en el documental de la JEP titulado «La tierra comenzó a hablar», el cual está siendo difundido para que las nuevas generaciones conozcan y entiendan las consecuencias del conflicto.
Fuentes Consultadas y para Contrastar:
- Comunicados y notas de prensa de la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) y la Unidad de Búsqueda de Personas Dadas por Desaparecidas (UBPD).
- Reportajes de Caracol Radio, El Colombiano y W Radio sobre los hallazgos en La Escombrera.