Teleopita.com | Economía y Turismo
Con la billetera ‘flaca’ y la temporada navideña en pleno apogeo, la Gobernación del Huila lanza un llamado urgente, casi desesperado, para que los opitas dejen de comprar regalos fuera del departamento y, de paso, se animen a hacer turismo en casa.
Bajo el rimbombante nombre de «Apoyemos lo Nuestro y hagamos Grande al Huila», la Secretaría de Desarrollo Económico y Turismo puso en marcha una estrategia que tiene un doble objetivo: dinamizar una economía regional que necesita oxígeno y promocionar los destinos turísticos durante diciembre y enero.
El mensaje es claro y directo, según el Secretario Jorge Andrés Gechem Artunduaga:
«Queremos incentivar las compras locales e invitar a todos a que compremos en Neiva y el Huila, que los regalos no se compren por fuera, sino aquí, en Neiva y en todo el territorio huilense”
La Súplica por la ‘Plata Opita’
Aunque el llamado a la compra local siempre ha existido, este año el énfasis es crítico, buscando que cada aguinaldo se quede en manos de emprendedores y empresarios del Huila. La campaña busca que los regalos navideños no solo sean un acto de afecto familiar, sino también una «oportunidad para impulsar el desarrollo económico» y generar esos empleos tan necesarios.
El Plan de Ataque de la Gobernación:
- Seguridad Blindada: Para atraer visitantes, la Gobernación articula esfuerzos con la Policía Nacional, el Ejército y Migración Colombia, buscando garantizar condiciones de seguridad y tranquilidad. (Un punto vital, considerando que la percepción de seguridad es clave para el turismo).
- Promoción de Destinos: Se activan campañas para que los turistas, y los propios opitas, recorran el Huila, desde el Desierto de la Tatacoa hasta San Agustín. Cada visita se cuenta como un «aporte directo al crecimiento económico.»
¿Funciona el patriotismo económico?
El reto es grande, pues el comercio local compite con grandes cadenas nacionales e internacionales, y el atractivo de las ofertas en otras ciudades suele ‘robarse’ una porción considerable del presupuesto navideño opita.
La Gobernación apela directamente al sentimiento regional: cada compra en la panadería de barrio, cada artesanía local, y cada noche de hotel en el Huila, es un «paso hacia un territorio más fuerte, solidario y próspero para todos.»
La invitación final es a vivir una «experiencia segura, cercana y auténtica» en el departamento. Queda en manos de los opitas decidir si su espíritu navideño es suficiente para sacrificar las compras «por fuera» y darle un empujón a la economía de la casa.

