¡El Huila se corona, una vez más, como el gran campeón nacional de calidad en el cacao! Este triunfo no es solo un galardón, es la prueba viva del esfuerzo, la dedicación y la asociatividad de nuestros campesinos, quienes logran que la tierra huilense produzca granos de clase mundial. Cuando la excelencia es el motor, la recompensa impulsa el desarrollo social y económico de toda una región.
La Asociación de Productores de Cacao de Villavieja (APROCAVILLA) se alzó con el máximo galardón del prestigioso concurso de calidad Cacao de Oro en su XII edición, celebrada en Santa Marta. El cacao opita se impuso sobre 94 muestras provenientes de todo el país, ratificando al Huila como líder indiscutible en la producción de cacaos finos de sabor y aroma.
Este histórico triunfo reafirma el potencial del departamento en los mercados internacionales y es el reconocimiento a un proceso juicioso que prioriza la calidad y la sostenibilidad. El grano de Villavieja se destacó por un perfil organoléptico excepcional: equilibrio en atributos básicos, acidez frutal y un sobresaliente sabor a nuez, gracias a los constantes trabajos de renovación de cultivos y mejoramiento genético que adelantan los productores.
El impacto positivo de este premio se siente a nivel comunitario. La premiación no solo reconoció a APROCAVILLA, sino que también destacó a otras dos asociaciones huilenses, APROCALG de Algeciras y ASOPECA de Campoalegre, entre las 10 mejores del país. Esta fuerte presencia opita subraya cómo la asociatividad y la visión empresarial están transformando el campo.
Además de los premios en efectivo e implementos, este logro significa una inmensa proyección internacional: APROCAVILLA ganó un boleto para representar a Colombia en la prestigiosa Feria Chocoa 2026 en Ámsterdam, un paso fundamental para abrir mercados de chocolatería gourmet y asegurar un comercio más justo para los productores. El evento de premiación, en el marco del Encuentro Latinoamericano, se consolidó como un espacio vital para compartir experiencias exitosas en sostenibilidad y buenas prácticas, demostrando que el camino hacia una mejor sociedad rural es a través de la excelencia productiva y la organización colectiva.

