La diplomacia económica del Gobierno Nacional, combinada con las voces de los gremios cafeteros y del agro, plantea un camino de oportunidades para la ruralidad.
Durante la reciente gira oficial del Gobierno Nacional en los Emiratos Árabes Unidos, Colombia anunció la obtención de la certificación Halal para exportar café y cacao hacia el Medio Oriente, una medida presentada como una ventana de oportunidades para el campesinado y los territorios rurales. swissinfo.ch+2lanacion.com.co+2
En este contexto, las declaraciones de dos líderes del sector rural brindan una lectura complementaria que debe tenerse en cuenta:
- El presidente de la Federación Nacional de Cafeteros, Germán Bahamón, sostuvo que: “El certificado Halal no ha sido una barrera para el crecimiento de las exportaciones de Café a Arabia Saudí. En el 2023 exportamos 56.234 sacos; en el 2024 alcanzamos 118.992 sacos, de un total de 300.668 a los países del Medio Oriente”. X (formerly Twitter)+1
Con esta afirmación, Bahamón sugiere que el logro diplomático anunciado —aunque positivo— no marca un cambio radical para todos los productores, pues el grano colombiano ya tenía presencia en esos mercados. infobae+1 - Por su parte, el presidente de la Agencia de Desarrollo Rural (ADR), César Pachón, desde Riad, reaccionó con tono duro hacia algunas críticas gremiales, y enfatizó el componente social-productivo del acuerdo: “¿Sabe qué me emputa? Que usted… venga, deje de ser güevón, hermano… este negocio es para los campesinos de Colombia… queremos que los cocaleros dejen la coca, o los guerrilleros o los paramilitares dejen las armas y siembren café, y se haga la paz”. eldiarioboyaca.com+1
¿Qué implica esto para el campo colombiano?
- La certificación Halal abre puertas pero la pregunta central es cómo los pequeños productores, cooperativas rurales y regiones históricamente marginadas se insertan en esos mercados de alto valor.
- Las cifras dadas por Bahamón evidencian un crecimiento real del café hacia el Medio Oriente, lo cual habla de una capacidad exportadora que ya existe, pero ahora con nuevas credenciales y visibilidad.
- La intervención del Pachón plantea que este acuerdo no solo debe entenderse como comercio, sino como una herramienta para la transición productiva: sustituir cultivos ilícitos, fomentar el café, el cacao y productos agrícolas con valor agregado, y generar empleo en áreas rurales.
- El impacto regional y social promete ser relevante: para territorios como el Huila (y sus municipios cafeteros y agrícolas), esto podría traducirse en nuevas cadenas de valor, exportaciones adicionales, y mayor visibilidad internacional.
- No obstante, el reto es operativo: infraestructura, logística, certificaciones, formación de productores, financiamiento, y conectividad territorial.
Avance concreto en cifras
- En 2023, Colombia exportó 56.234 sacos de café a Arabia Saudita. infobae+1
- En 2024, la cifra creció a 118.992 sacos hacia ese mercado. elcolombiano.com
- El acuerdo diplomático busca que esos flujos beneficien también a productores con menor escala, especialmente en zonas rurales.
Perspectiva regional
Para el Huila, departamento con fuerte tradición café-agrícola, este tipo de relaciones internacionales abre una ventana de oportunidad: la modernización de la producción, acceso a mercados más sofisticados, y articulación de políticas públicas con enfoque rural-productivo.
El llamado que hacen los actores es claro: no basta con abrir los mercados, hay que asegurarse de que los productores rurales accedan con valor agregado, permanezcan en la cadena, y que la inversión también llegue hasta el territorio.