Venezuelan migrants wear a face masks as they queue to receive food and medicines from members of the Red Cross on a highway in Cucuta, Colombia, on the border with Venezuela, on February 2, 2021, amid the COVID-19 pandemic. (Photo by Schneyder MENDOZA / AFP)
La migración, más allá de ser un desafío socioeconómico, es un elemento inherente a la naturaleza y a la historia humana. Colombia, reconocida por ser el cuarto país más biodiverso del mundo, es un ejemplo viviente de esta realidad, ya que acoge a miles de especies de fauna migratoria que, año tras año, recorren sus cielos y territorios en busca de refugio.
Política de Solidaridad y Respeto a la Diversidad
La historia migratoria de Colombia, con flujos tanto de salida como de entrada, ha forjado una cultura de acogida que se ha materializado en políticas oficiales. De acuerdo con la Cancillería de la República, la Política Integral Migratoria (PIM) del Estado colombiano se rige por principios como la integración y la igualdad. Estos lineamientos buscan garantizar los derechos de los migrantes y promover su cohesión con la sociedad de acogida. Un claro ejemplo de este enfoque ha sido la respuesta del país a la migración venezolana, con la implementación de medidas como el Estatuto Temporal de Protección para Migrantes Venezolanos.
Migración como Oportunidad para el Desarrollo
La Organización Internacional para las Migraciones (OIM) ha documentado cómo la migración ha sido un factor de desarrollo. Desde las primeras migraciones europeas y asiáticas en el siglo XX, hasta la emigración de millones de colombianos en busca de mejores oportunidades, la movilidad humana ha enriquecido cultural y económicamente a las sociedades. Por eso, al reconocer el valor de la migración como una fuerza positiva, se insta a rechazar las políticas que niegan la diversidad y limitan la convivencia pacífica.
Colombia, como un «país de paso» y de acogida para especies migratorias, refuerza su identidad al mostrar solidaridad ante los flujos humanos. Este fenómeno, lejos de ser una amenaza, es una oportunidad para aprender, construir sobre las diferencias y fortalecer el tejido social, demostrando que la diversidad es, en esencia, lo que nos hace más grandes.