Bogotá. En un encuentro decisivo para el sector agrícola del país, la ministra de Agricultura, Martha Carvajalino, presidió la segunda sesión de la Mesa Nacional de la Papa en Bogotá. La jornada contó con la participación presencial de productores de Cauca, Nariño, Santanderes y Cundinamarca, y la conexión virtual de representantes de Boyacá, consolidando un espacio de diálogo entre el Gobierno y los cultivadores.
La sesión se centró en la implementación de medidas concretas para la estabilización del mercado, abordando tres pilares fundamentales: la estrategia de compra de excedentes, el financiamiento para los productores y las medidas fitosanitarias para proteger los cultivos.
Según lo expuesto por la ministra Carvajalino, la estrategia de compra de excedentes será liderada por la Bolsa Mercantil de Colombia, con un presupuesto inicial de $10.000 millones. El plan se enfocará en adquirir la producción de las zonas más afectadas por la sobreoferta para garantizar precios justos y reducir las pérdidas de los agricultores.
En materia de financiamiento, el Gobierno anunció una nueva línea de crédito del Banco Agrario de Colombia, con tasas de interés preferenciales del 2,5% y un periodo de gracia de hasta 12 meses. Este programa está diseñado específicamente para pequeños y medianos productores, con el fin de que puedan invertir en tecnología, mejorar sus cosechas y fortalecer sus cadenas productivas.



Respecto a la sanidad vegetal, el Instituto Colombiano Agropecuario (ICA) presentó un plan de contingencia para el control y prevención del tizón tardío y otras plagas que amenazan los cultivos. El plan incluye jornadas de capacitación gratuitas y la distribución de kits fitosanitarios para mitigar el impacto de estas enfermedades en la producción.
«Estas apuestas buscan la normalización. Como Gobierno estamos atendiendo el tema de esta cosecha y acá estamos respondiendo”, afirmó la ministra, destacando el compromiso del Estado con la reactivación económica del campo.
De acuerdo con un comunicado del Ministerio de Agricultura, estas medidas son resultado de un proceso de concertación y buscan no solo solucionar la coyuntura actual, sino sentar las bases para un futuro más estable y competitivo para el sector papero en Colombia.