Isnos, Huila, 29 de julio de 2025. En el corazón del sur del Huila, 24 familias del municipio de Isnos demuestran que es posible cultivar y conservar al mismo tiempo. A través de la siembra de mora orgánica y especies menores, estas comunidades no solo aseguran su sustento, sino que también se han convertido en guardianes activos del Parque Natural Regional El Dorado, un área protegida vital para la biodiversidad del departamento.
La clave de este modelo exitoso radica en los acuerdos de conservación firmados entre las familias campesinas y la Corporación Autónoma Regional del Alto Magdalena (CAM). Estos compromisos garantizan que las comunidades produzcan de forma sostenible mientras preservan la cobertura natural del bosque donde habitan y mantienen sus funciones ecosistémicas.
Mora Orgánica y Conocimiento Ancestral: Un Modelo de Sostenibilidad
«A través del cultivo de mora tratado orgánicamente, estamos cuidando la naturaleza», afirma Claudia Lucía Muñoz Yáñez, una de las beneficiarias del proyecto en la vereda Palo Quemado. Allí, la mora se cosecha dos veces por semana, fruto de un trabajo que ha incorporado técnicas sostenibles. «Gracias a los ingenieros de la CAM que nos han venido a instruir, hemos hecho fertilizantes orgánicos, sabemos sacar microorganismos y eso nos ha ayudado a sostenernos como familia», añade Muñoz Yáñez, destacando la importancia del acompañamiento técnico.
El acuerdo de conservación es un pacto de doble vía: las familias se comprometen a preservar la cobertura natural, mantener las funciones ecosistémicas del área, ejecutar el proyecto bajo criterios técnicos y seguir las recomendaciones ambientales. A cambio, la CAM brinda acompañamiento constante, entregando materiales, insumos y capacitaciones.
Wilmer Valenzuela, profesional de la CAM del Parque Natural Regional El Dorado, explica el proceso: «Nos relacionamos con las comunidades, identificamos a los posibles beneficiarios, empezamos con las visitas técnicas y luego definimos, junto con ellos, qué tipo de apoyo podemos ofrecer. Por último entregamos los materiales e insumos para implementar el proyecto productivo, brindamos capacitaciones y acompañamiento técnico permanente».
Las familias no solo siembran sin químicos, sino que aprenden a entender y cuidar el suelo, adaptándose a sus características y al clima. «Lo bueno es que aprendemos a tratar el suelo, porque no es fácil de cultivar. Y eso también nos lo enseñan los profesionales de la CAM que llegan del parque natural», comenta Claudia Muñoz.
Más Allá de la Cosecha: Compostaje, Especies Menores y Convivencia con la Biodiversidad
La estrategia de conservación va más allá del cultivo de mora. A través de capacitaciones y escuelas de campo, las familias aprenden a producir de manera integral y sostenible. El proyecto se complementa con la implementación de composteras y la cría de especies menores para el autoconsumo y la seguridad alimentaria. «Con las heces de los animales se produce abono orgánico con el que nutren los cultivos de mora», detalló Wilmer Valenzuela.
Con el tiempo, estas familias han desarrollado una profunda conexión con el ecosistema. Han aprendido no solo a convivir con los animales silvestres que visitan sus cultivos, sino a valorar su papel como guardianes de un ecosistema biodiverso. «Nos da alegría venir al cultivo porque ya nos podemos comer una mora sana, sin químicos. No solo es buena para nosotros, sino para quien la compra», concluye Claudia Muñoz, quien resalta que el aire limpio y la tranquilidad del parque son invaluables.
Valenzuela resume la esencia de la iniciativa: “Implementar este tipo de proyectos en áreas protegidas, en ecosistemas que son únicos y relicarios de la biodiversidad en el Huila, es necesario, pues no solo permite el bienestar familiar, sino que evita contradicciones entre la conservación y el desarrollo”.
Finalmente, Claudia Muñoz envía un mensaje a todos los huilenses: «Ayuden a conservar nuestro patrimonio natural. Que sepan que todo no es químico. Cuando usamos químicos, también se afectan las fuentes hídricas y los perjudicados somos todos». Una invitación a la conciencia ambiental por el bienestar de todos.

